¿Qué tiene que ver el baile con la filosofía?

Con humor recuerda las llamadas telefónicas de Heidegger, cuando Ortega y Gasset anunciaba que pasaría a verle. “Ven rápido. Ortega vuelve a acosarme”. El español le ponía un poco nervioso con sus observaciones que según Heidegger estaban cargadas de frivolidad: “Sabe usted, Heidegger” le decía “un filósofo debe tener tres sentidos: el sentido de la profundidad que evidentemente usted tiene, el sentido de la penetración en el que usted tampoco está mal y el sentido de la ligereza del que, por desgracia, carece totalmente. Tiene que bailar, Heidegger. ¡Bailar!” y Heidegger mascullaba: “¿Qué tiene que ver el baile con la filosofía?”.

ADELANTE, ¡CONTRADÍGAME! FILOSOFÍA EN CONVERSACIÓN / GER GROOT. Sequitur. 1999